PESADILLA ANTES DE NAVIDAD

“Pesadilla antes de Navidad” es una inquietante y bastante deprimente película de dibujos animados de 1993, pero también podría ponerse el mismo título a lo que ha ocurrido en este país este año.

El, por ahora, último capítulo de la pesadilla ha sido el acuerdo CiU-ERC, con el que creo que Artur Mas ha vuelto a equivocarse, aunque también podría decirse que ha ampliado su anterior error. Lo que me extraña es que un par de días antes de que las negociaciones finalizaran en un acuerdo que supone victoria por goleada de ERC, el Sr. Mas declaró, creo que acertadamente, que era mejor gobernar sin apoyos que hacerlo aceptando todas las condiciones de ERC, sobre todo la que exigía marcar una fecha límite a la convocatoria del referéndum. De todas formas, como hace mucho tiempo que no entiendo lo que hacen la mayoría de políticos europeos, esta es solo una cosa más que me deja perplejo.  Y Oriol Junqueras un lince. En mi opinión fue, de largo, el que llevó a cabo la mejor campaña, y ahora consigue todos sus objetivos sin mojarse ni sentado debajo de una cascada, puede hacer de oposición si quiere, y a lo largo de la legislatura tendrá muchos motivos para atacar al gobierno de la Generalitat en base a incumplimientos de un pacto casi imposible de cumplir, y puede jugar, si quiere, a socio de gobierno sin que le queme la gestión directa.  Creo que la única esperanza que le queda al gobierno de CiU con ERC de tapado, es que la oposición está casi peor que ellos y constituyen un cajón de sastre que si los meten a todos en una habitación no tardarían mucho en liarse a bofetadas.  La cuestión es que ahora Artur Mas hace de jamón en un bocadillo entre ERC y el Gobierno de Madrid, y como ocurre con casi todos los bocadillos este también se lo comerá alguien.

Pero es que la situación en el otro lado de la acera es todavía peor. Tanto el Sr. Rajoy como Rubalcaba se empeñan en la rendición incondicional y en solucionar el problema a golpes de Constitución, y el PP sigue con el método del acoso y derribo. La comparación entre los exitosos métodos usados en Canadá y el Reino Unido para luchar contra la sedición y la burrada que se está cometiendo aquí es ya insultante. Para arreglarlo a algunos personajes como el Ministro de Exteriores Sr. García Margallo no se les ocurre otra cosa que insistir en el muy discutible principio de que en España no puede aplicarse la solución escocesa porque la Constitución lo prohíbe. Como si en el mundo hubiesen multitud de Constituciones en las que el referéndum que inicie el proceso a una eventual separación de parte del territorio esté contemplado y permitido.  Y todo ello combinado con una campaña en los medios de comunicación absolutamente vomitiva.

Después de las esperpénticas e inmensas barbaridades que sueltan sobre Catalunya en Intereconomía y otros medios de comunicación cavernarios pienso que si fuese extremeño y los escuchase, estaría deseando que la independencia de Catalunya llegase cuanto antes, no solo porque los catalanes persiguen y aniquilan como nazis a los castellano-parlantes como si fuesen judíos y por los pobres niños que si en la escuela se les escapa una sola palabra en castellano los maestros y los propios alumnos les pegan y castigan, sino sobre todo porque es totalmente falso que Catalunya esté discriminada fiscalmente, sino todo lo contrario, entre lo que roban y lo que exigen nos cuestan muchos miles de millones cada año, y los extremeños que creíamos que parte del dinero extra que se invierte cada año en nuestra Comunidad viene en parte de otras comunidades, resulta que Catalunya no solo no es la que más nos ayuda sino que nos cuesta dinero. Aunque como catalán también podría pensar que si buena parte de los españoles se han creído tales barbaridades, es que no queda más remedio que la independencia.

Uno de los temas favoritos de esta irresponsable campaña han sido las profusas noticias sobre cuentas en Suiza y casos de corrupción de la familia Pujol y de otros miembros de CiU, y ahí ya me he cabreado. La razón de mi enfado no es que se esté atacando a la familia Pujol o a su partido, porque en mi opinión tanto unos como otros se han distinguido en ese terreno, solo voté por Jordi Pujol en las primeras elecciones autonómicas, y deje de hacerlo en las posteriores, entre otras cosas pero sobre todo, por su actitud extremadamente permisiva con la corrupción. El motivo de que esté furioso es que en un país en el que ni un solo político se ha preocupado nunca por acabar de una vez con la corrupción, que es una de las principales causas de nuestros actuales problemas, encima ahora se permiten el lujo de jugar con informaciones falsas y medias verdades referidas a casos de corrupción. Es decir, los mismos que deberían haber puesto en marcha instrumentos para luchar de manera eficaz contra la corrupción y al no hacerlo han convertido este país en el paraíso del corrupto, se permiten ahora el lujo de usar, tergiversar, manipular, e inventar informaciones referidas a casos de corrupción, como si el uso de dicha información fuese prerrogativa del Estado que la puede usar a su antojo, cuando el único uso legal y honesto de dicha información sería para juzgar y condenar a los delincuentes. No entiendo que alguien se extrañe de que haya gente en Catalunya o en cualquier lugar de España que quiera bajarse en la próxima para perder de vista tanta porquería.

Por cierto, hablando de corrupción, Pedro Delgado, Presidente del Banco Central del Ecuador ha presentado la dimisión porque había falsificado su título de economista. En la Generalitat, nada menos que la vicepresidenta Joana Ortega llevaba tiempo  autocalificándose como Licenciada en Psicología hasta que al ser nombrada para el gobierno se descubrió que era falso, pero la señora no dimitió porque lo achacó a un error, y ni Artur Mas ni Duran (la señora es de UDC) la echaron, lo que habría sido lo lógico no solo por la mentira sino sobre todo porque alguien que comete errores tan gordos no puede ser vicepresidenta de nada.  

Dos demostraciones de la semana pasada de que este país es un manicomio. Por un lado la Sra. Ana Pastor Ministra de Fomento, en el peor año de los recortes y de las limitaciones presupuestarias decide implantar una subvención de los billetes de las líneas de AVE, de cuyo importe total no se ha informado, o yo no me he enterado, pero que sin duda serán bastantes millones, cuando en el país hay infraestructuras que debían estar terminadas hace años y que tienen una importancia capital para mejorar nuestra balanza de pagos y salir de la crisis. Por otro lado Mil Vueltas, una agencia de marketing y comunicación madrileña ha contratado como directora de arte a Cecilia Giménez, la de la chapuza del  eccehomo de Borja. Sin comentarios porque si los hago puedo decir alguna barbaridad.

Es que no llegamos ni a Republica Bananera.

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