CRISIS CON RESPONSABLE UNICO.

La economía mundial parece estar cociendo una nueva crisis, pero, así como en todas las anteriores las razones que las causaron fueron variadas y discutidas, si la que se está cociendo llega a producirse no puede haber ninguna duda porque tiene una sola causa, un solo responsable, Donald Trump.

Desde que Trump es presidente y se refiere a guerras comerciales con China he calificado el asunto como barbaridad porque no ha habido, al menos en los últimos 200 años una sola guerra comercial que no haya perjudicado gravemente a ambos bandos.

De momento la economía alemana roza la recesión. Y probablemente les seguiremos el resto de países de la U.E. Los países asiáticos, China, Japón, Corea, están reduciendo mes a mes el crecimiento del PIB, y la economía de los propios USA también está frenando, a pesar de que referido a la guerra comercial con China el loco Trump diga “we are winning” estamos ganando.

El que prometió volver a hacer grande los USA, de momento lo que está consiguiendo es hundir la economía mundial.

El asunto es mucho más grave todavía si se tiene en cuenta que para reducir el superávit chino en la balanza comercial de muchos países occidentales no hacía ninguna falta iniciar una guerra de aranceles como la que ha montado Trump, que podía haber planteado dos problemas en relación con la China.

Primero los chinos son los mayores fabricante y exportadores del mundo en lo que a productos falsificados se refiere, sin que el gobierno chino haga nada para limitarlo y, al contrario, lo incentivan todo lo que pueden, y los países donde se importan esos productos falsificados, gracias a la globalización, tampoco les plantean problemas, con el resultado que la gran mayoría de los productos falsificados que venden el top manta y comercios normales son de origen chino. Si Trump hubiese iniciado una campaña para acabar con ese comercio de productos falsificados, algo tan simple como establecer un registro detallado de dichos productos falsificados y recomendar a todos los países prohibir su importación, nadie en China podría quejarse de guerra comercial sino de lucha contra las falsificaciones simplemente cumpliendo las leyes, y el golpe a las exportaciones chinas sería importante.

Segundo, desde siempre, y cuando digo siempre me refiero a varios siglos atrás, la China obtiene superávits comerciales no solo a base de exportar mucho, sino también haciendo todo lo posible por reducir al máximo las importaciones, haciendo la vida imposible a las empresas extranjeras que quieran vender sus productos en China, o incluso invertir en su propias instalaciones y fábricas en China. En el pasado esta actitud china ha causado muchos conflictos comerciales y en los últimos veinte años, con el desarrollo de la globalización han sido varias las denuncias de esta actitud de países exportadores (Japón, Corea, Canadá e incluso la misma Alemania entre otros). Para acallar las quejas los chinos se han comprometido varias veces a abrir su mercado como establece la globalización que tanto les beneficia, pero nunca han hecho el más mínimo esfuerzo para cumplir sus promesas. Si Trump hubiese atacado a la China por ese camino exigiendo la prometida apertura de su mercado habría tenido el apoyo claro de todos los países exportadores y en China nadie podría tomárselo como guerra comercial.

Curiosamente a la U.E., es decir Merkel y Macrón, la barbaridad de Trump que más les preocupa es la única con la que yo estoy de acuerdo: haberse cargado el acuerdo nuclear con Irán, una inmensa demostración de profunda estupidez.

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