HIPOCRESIA II

En mi anterior nota sobre Marc Márquez, el traidor a la patria por intentar evitar una injusticia fiscal, me refería a las muestras de hipocresía, pero el espectáculo ha continuado demostrando además que el número de tontos ignorantes de este país es altísimo.

Primero el propio Marc Márquez, ante el griterío que las viejas histéricas habían montado, quiso aclarar que seguiría pagando impuestos en España, con lo que ha demostrado de nuevo que es muy listo y que tiene un buen asesor fiscal y buenos asesores de imagen, porque aunque esté domiciliado en Andorra pagará impuestos en España, aunque por cifras sumamente inferiores a las que pagaría si viviese aquí, y el grueso de sus impuestos los liquidará en Andorra a tipos y por cifras también sumamente inferiores a las que pagaría en España, y muchas de las ignorantes viejas histéricas se calmaron.

Segundo. La gran mayoría de deportistas o personas de cualquier actividad que modifican su domicilio fiscal no lo pueden ocultar, pero tampoco lo hacen público y la mayor parte del país, periodistas incluidos, ni tan solo se entera, y resulta que a un chaval que va y lo cuenta lo apedrean. Si Marc Márquez ya tuviese algo de la mala idea que a este paso va a desarrollar rápidamente, habría vuelto a la sala de prensa para hacer saber a las viejas histéricas que iba a limitar sus impuestos en España al mínimo inevitable, comprándolo todo fuera del país para no aportar ni IVA.

Para completar la demostración de esperpento hispano, varias ONG’s, algunas eclesiásticas, exentas de impuestos por cierto, otra de cuyo nombre ni me acuerdo ni quiero acordarme, dedicada a denunciar la desigualdad social en España e Intermon Oxfam, han pedido, en público y ante los medios de comunicación, a Marc Márquez que continúe pagando sus impuestos en España con el razonamiento de que en este país ya hay una inmensa desigualdad social, y si encima los que ganan más no pagan sus impuestos el problema empeora.

Es curioso que estas ONG’s se impliquen públicamente y exijan a alguien en concreto el cumplimiento de sus obligaciones fiscales a pesar de que este tiene buenas y justas razones para hacer lo que hace, cuando nunca los he visto u oído señalar con el dedo a ni uno solo de los muchos españoles de renta muy alta que no solo disfrutan de un trato fiscal favorable, sino que les regalan amnistías de vez en cuando y si les pillan con depósitos no declarados fuera de España les dan el tiempo que haga falta para regularizar su situación y evitar sanciones, por no hablar de altos directivos y gestores corruptos que a pesar de habernos robado y de cobrar sueldos escandalosos han hundido las empresas que dirigían y han empobrecido al país, que están tranquilamente en su casa sentados sobre los millones que nos birlaron o cobraron por mandarnos al desastre, y por no hablar tampoco mencionaré los gobiernos que uno tras otro han permitido, apoyado y facilitado al máximo que las grandes compañías de servicios, banca, energía, etc., estafen a sus usuarios y les apliquen los precios más altos del continente.

Tampoco les he oído para nada cuando, al mismo tiempo que ellos exigían solidaridad a Marc Márquez, los chorizos de turno al mando nombraban a Ana Mato, ministra de Sanidad dimitida o cesada o vaya usted a saber, vicepresidenta de uno de esos comités que no sirven para nada, cuyo elevado coste podría dedicarse perfectamente a educación, sanidad o cultura y de paso nos libraríamos de uno de los muchos montones de zánganos muy bien pagados que soportamos sobre nuestros hombros, donde cobrará un sueldo muy próximo al que percibía como ministra, por el que sin duda pagará impuestos por unos ingresos que obtiene, a cambio de no hacer nada de nada, gracias a los impuestos que nosotros pagamos.

Se ha de ser muy deshonesto, hipócrita y demagogo, para pedir a un deportista que no se defienda de una injusticia fiscal, mientras ni se señala y ni se menciona un solo nombre de los miles de señoras y señores importantes de este país que se pasan la honestidad, la decencia y las normas fiscales por donde les place con total impunidad.

Creo que los de Intermon Oxfam deberían hacérselo mirar con urgencia, porque aunque no dudo de su buena intención, llevados por la clásica manía buenista de dar lecciones de bondad a los que todavía no se creen que ellos están en posesión de la verdad universal y absoluta, ya han patinado más de una vez. Patinaron cuando cesaron a Scarlett Johansson como embajadora de su organización porque cometió el pecado capital de hacer un anuncio de una empresa israelita sin pedirles permiso, a pesar de que da trabajo a cientos de palestinos, patinaron todavía más con el informe que publicaron en enero 2014, precisamente sobre la desigualdad, que era tan demagógico e impreciso que fue criticado incluso por organizaciones dedicadas a denunciar la desigualdad, y derrapan ahora exigiéndole a Marc Márquez que haga el idiota para cumplir con un deber de solidaridad tan absurda que solo la entienden ellos. Me temo que sus razones se acercan más al pégale a un famoso y se te pegará un poco de su fama.

Estoy totalmente de acuerdo con los objetivos de las ONG’s que como Intermon Oxfam pretenden ayudar a los que viven en tan malas condiciones que sus vidas corren peligro, y soy contribuyente fijo y suscrito a una de ellas, y por esta razón cada día me preocupa más la situación de las pobres personas cuya vida depende no solo de la generosidad de los demás, sino también de la capacidad organizativa de Intermon Oxfam, porque creo que lo tienen crudo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Varios. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s