TRUMPAZO AT HOME.

La última estúpida barbaridad de Trump al menos no ha afectado a medio mundo porque se la han comido enterita en su casa. Los disturbios que desde hace unos días padecen las principales ciudades americanas tienen su origen en el racismo, pero Trump, como hace siempre se ha encargado de hacer que el problema sea cada vez peor.

Los problemas han sido causados por tres razones, la primera que el presidente es Trump, la segunda, por supuesto el racismo en los USA, que a pesar de los años y los cambios persiste. Cuando hacía la carrera pasé un verano con una familia en Macon (Georgia), cuyo padre trabajaba en el ayuntamiento de la ciudad, y un día que fui a visitarle al pasar la puerta del hall del edificio salía una señora de color de la que recuerdo un horrendo sombrero lleno de flores artificiales y, tal como haría con cualquier señora de cualquier país, la deje salir y le aguanté la puerta, y al dar la vuelta para dirigirme a los despachos me quedé impresionado porque todo el mundo en el hall me estaba mirando como si fuese un bicho raro, porque acababa de hacer algo totalmente anormal y que probablemente era mejor no hacer.

Lo curioso es que aparte los USA, los lugares donde percibí más racismo en todo el mundo fueron China y el centro de Africa. En una ocasión tomé un taxi en Nairobi (Kenia), y siempre he tenido la ventaja de que, incluso en mi primera visita a una ciudad, me oriento muy rápidamente, y el taxista en vez de ir directo a la dirección que le di inició un recorrido dando una considerable vuelta. Cuando le advertí de que me había dado cuenta me dijo que la razón era que si seguía el recorrido directo tenía que atravesar un barrio habitado por una tribu enemiga a la suya cuyo complicado nombre no retuve y que si le localizaban le mataban a él y a mí. Le contesté que tenía mi permiso para continuar con el recorrido largo, y posteriormente, con residentes en Nairobi que conocía, comprobé que el taxista no me había tomado el pelo.

La tercera la han mencionado pocos medios, pero es tan importante como el racismo y combinada con él es explosiva, me refiero a la elevada y excesiva violencia que gastan todos los policías en USA. Para cualquier europeo es muy sorprendente, entre otras cosas, la rapidez con que los policías en USA sacan las armas de fuego listas para disparar, lo poco que tiene que ocurrir para que repartan puñetazos o golpes de porra, y lo absurdo que cuando se persona la policía en un accidente leve de tráfico lo primero que hacen es chequear a todos los implicados uno por uno mientras otro policía le apunta con un enorme pistolón, y por supuesto, esta violencia tiene grados, el más elevado lo aplican a los negros, el segundo más elevado a los extranjeros y el tercero a los paisanos blancos de pura cepa. La típica escena de película del policía paseándose mientras juega con la porra se acaba cuando sucede la más mínima con el policía colgando la porra del cinto para rápidamente sacar y montar el colt.

Entre los incidentes se han producido unas cargas contra los manifestantes al nivel usual de violencia USA que han provocado unas reacciones incoherentes en España porque cuando el Estado español reprimió el independentismo catalán de una manera 100% fascista hubo dos grupos o instituciones que apoyaron las barbaridades al no solo no oponerse, sino que en muchos casos se alegraron de que se hubiese tratado de manera brutal al independentismo pacífico catalán. Las dos instituciones fueron la U.E. de A. Merkel por un lado y los grupos y personajes públicos democráticos, si es que hay alguno, en España. Ver y oír a Josep Borrell condenar duramente las cargas de los antidisturbios USA es una inmensa demostración de indecencia porque cuando las policías españolas cargaron con más brutalidad todavía contra votantes catalanes a él le pareció muy bien, una acción proporcionada al inmenso crimen que había cometido el independentismo.

Por cierto, estos días los independentistas han aprovechado la ocasión y de vez en cuando en Facebook, con frecuencia a continuación de una condena de la policía USA, aparece una foto de un policía en plena acción sumamente brutal contra un manifestante y el texto “Policía en Minneapolis cargándose un manifestante…, ¡¡Huy perdón!! Es un policía español cargándose catalanes el 1-O 2017”

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